miércoles, enero 11, 2006

Bienvenida del exilio

Bienvenida la "A"

Un cuento de viejo de algún verano

Tres osos, una ameba y 5 latinos se presentaban esta noche en el local de Andrés, viejo explotador de nuevas estrellas.

Antes de una nueva salida estaban tensos, arremolinados, llorosos e impacientes. Siempre mezclados por el gusto por lo nuevo y el desafío de las audiencias extrañas.

Pocas veces se habían enfrentado a las estrellas de mar, pocas veces ante seres sin oído que solo vibraban con las emociones puras y simples. Esta nueva audiencia era el estado bruto, y ellos lo sabían, y ellos padecían su angustia, que siempre parecía terminal. Aunque eso les daba inmenso placer.

Aunque el placer era el de alivio cuando las luces se incendian y ellos podían volver a hacer, lo suyo o lo de los otros, para volver una vez más a dar.

Esa noche el telón corríó, las luces brillaron y la banda nuevamente volvió a vibrar, vibró la audiencia y los pinos del bosque, la arena de la playa se elevó en su levedad.

Una vez más corríó el batir de la sangre y esa vieja adrenalina que fluía febrilmente confirmó que ellos, que ese extraño combo musical, que ese marasmo de pasión y rojo eran el color adecuado, y destacado sobre el fondo del pinar.

lunes, noviembre 21, 2005

Contestación de Riviere a Artaud

Mi muy querido Señor Artaud:

He recibido su respuesta y créame que lo entiendo perfectamente bien. Entiendo esos procesos mentales que usted padece, créame que tiene toda mi atención y simpatía respecto de toda batalla que Ud. puede llevar, a propósito de esa dolencia. Pero no tengo otra alternativa que repetirle que sus poemas no son publicables en mi revista porque les falta un trabajo de forma, que creo usted puede llegar a hacerla si se esfuerza un poco.

Riviere, fragmento contestación a Artaud.

Una carta de Artaud a Riviere

Ud. desconoce los procesos que ocupan mi mente. No son mis poemas los que no tienen consistencia, yo no tengo consistencia, carezco de consistencia. Cada vez que se me aparece una frase o intento de concatenación de palabras, el inicio de un poema, en el momento en que lo estoy por asir, desaparece, se me esfuma, se queda en nada. Hay algo que se apropia de las palabras, hay algo que me roba las palabras y me deja sin posibilidades de facturar.

Sin embargo, escribo, escribo mi inconsistencia. ¿Qué derecho tiene Ud. a negarme la existencia?. Ud. no está negando mis poemas, Ud. está negando mi derecho a mi existencia inconsciente.

¿Desde qué lugar estético o de crítica literaria se puede estipular que lo consistente es publicable y lo no consistente no lo es?

Más aún ¿desde qué lugar se puede dictaminar existencias e inexistencias desde el lugar de un lector?.

Atonin Artaud, fragmento carta a Riviere.

miércoles, noviembre 09, 2005

París

Arde París,
departamento de Malvinas Argentinas
esquina General Perón
por pibe chorro,
por encapuchado
vidriera y auto
incendiado
herida y cicatriz
sociedad injusta

Paro en la esquinas,
oscuras de tu presente
tranquilamente
mi presente
de todos modos
de una u otra
seré barrido.

O me rescatará
Maradona

viernes, noviembre 04, 2005